“El que los hizo al principio, varón y hembra los hizo...” (Mateo 19:4)
Sabiendo que el matrimonio fue instituido por Dios, debemos entender nuestras funciones de esposos, padres, abuelos. Además de esas funciones hay otras funciones muy fundamentales que el hombre debe entender y desarrollar. Estas funciones que debemos desempeñar son las de pastor y sacerdote en su hogar. Veamos que nos dice la Biblia acerca de estas funciones.
A. PASTOR. Es el encargado de atender y cuidar ovejas o en sentido figurado, que atiende, cuida, acompaña y se asocia como un amigo a otras personas. Las ovejas necesitan constante vigilancia y protección. Las ovejas deben dormir en un corral cerrado, llamado “redil”, y de día el pastor debe llevarlas al campo en busca de pasto y agua. Como las ovejas son poco agresivas e indefensas, el pastor tiene que defenderlas de las fieras, protegerlas del mal tiempo, buscar a las descarriadas y sanar a las enfermas. Sin pastor las ovejas generalmente perecen.
En el Antiguo Testamento, también a los reyes, gobernadores y líderes religiosos de Israel se les consideraban pastores que se responsabilizaban por el bienestar de su pueblo. Los profetas en muchas ocasiones censuraron a los tales por su falta de cumplimiento. Dios es por excelencia el “Pastor de Israel”. Durante su ministerio, Jesús cumple la tarea. Jesucristo sigue siendo “el pastor de...almas” de los cristianos, “el gran pastor” y “el príncipe de los pastores”.
La función que desarrolla un esposo y padre de familia de acuerdo a lo que hemos definido es lo mismo. Debe atender, cuidar, vigilar y proteger a su esposa e hijos. De igual manera como ellas necesitan un “redil” la familia necesita una casa. También es importante ver que los padres son responsables de la provisión, así como el pastor lleva las ovejas donde hay pasto. Las defiende de los peligros. El pastor tiene la vara que es para corregir, el cayado para guiar y la honda para prevenir y defender.
B. SACERDOTE. El sacerdote era la persona que intercedía por los pecados del pueblo, era quien clamaba a Dios, luego de sacrificar algún animal de acuerdo a las características que Dios había determinado, entraba al lugar Santísimo para interceder por el pueblo. Job 1:5 Y sucedía que cuando los días del banquete habían pasado, Job enviaba por ello y los santificaba, y levantándose temprano ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque Job decía: Quizá mis hijos hayan pecado y maldecido a Dios en sus corazones. Así hacía Job siempre.
Lo que me llama la atención es la actitud de Job, intercediendo en todo tiempo por sus hijos. Hoy no podemos ofrecer sacrificios por ellos, pues Cristo es el Cordero de Dios quien fue inmolado por todos. Pero la diligencia y perseverancia en clamar por su familia, es el ejemplo que todos debemos tener.
1 Pedro 2:4-6 Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.
1 Pedro 2:8-10 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable.
Oseas 4:5-7 Mi pueblo fue talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
Éxodo 19:5-7 Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás á los hijos de Israel.
Levítico 2:7-9 Y traerás á Jehová la ofrenda que se hará de estas cosas, y la presentarás al sacerdote, el cual la llegará al altar.
Levítico 2:8-10 Y tomará el sacerdote de aquel presente, en memoria del mismo, y lo hará arder sobre el altar; ofrenda encendida, de suave olor á Jehová.
Levítico 2:15-17 Y el sacerdote hará arder, en memoria del don, parte de su grano desmenuzado, y de su aceite con todo su incienso; es ofrenda encendida á Jehová.
Levítico 6:6-8 Y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender.
MATRIMONIO. En el momento de contraer matrimonio hicimos un pacto con nuestro cónyuge y Dios. Le prometimos a Dios de cuidar uno del otro en todo tipo de circunstancias y estar juntos hasta que la muerte nos separara, de acuerdo a sus leyes y mandamientos. Y todos nuestros invitados fueron testigos de ese pacto entre nosotros y Dios. Por esto es bueno recordar y revisar nuestro pacto.
Amos 3:3 ¿Cómo andarán dos juntos si no se han puesto de acuerdo? ¿Cuándo fue que nos pusimos de acuerdo con nuestro cónyuge? Definitivamente, el acuerdo lo expresamos en el momento de la boda. Debemos recordar que el MATRIMONIO es la relación humana, instituida por Dios.
El aspecto personal está en la raíz misma del matrimonio. Cuando un hombre y una mujer resuelven unirse en todo sentido para su satisfacción mutua, establecer un hogar, criar una familia y respetar sus votos hasta la muerte. El marido es la cabeza de su cónyuge y ella es la gloria del marido. El matrimonio se formalizó mediante un contrato escrito “PACTO” se ha reconocido el derecho de la sociedad de regir el matrimonio.
DEFINAMOS QUE ES PACTO: En estos tiempos es difícil comprender el verdadero peso de un compromiso establecido sobre la base de un pacto. Contrato es una responsabilidad limitada, pero Pacto es una responsabilidad sin límites. Por lo tanto Pacto es un compromiso fuerte donde la lealtad es hasta la muerte, esto ha sido siempre en los tiempos bíblicos y muchas culturas lo mantienen actualmente. Es una muerte a la independencia, ponemos nuestras vidas uno por el otro. La vida individual ya no es la prioridad, ahora la prioridad es la vida compartida.
Entre los componentes de un pacto tenemos: las promesas y los términos.
1. Como promesas está el compromiso mutuo y el ser fieles al pacto.
2. Los términos nos indican las condiciones bajo las cuales se cumplirá el acuerdo, la duración y si tiene que haber juramento o no.
Tenemos dos clases de pactos:
1. Pacto entre Dios y el hombre: La Biblia registra ocho pactos entre Dios y el hombre. Estos pactos revelan la perfecta voluntad y propósito de Dios para el hombre (Gálatas 1:4). Reflejan el amor, la gracia y la misericordia de Dios. Revelan a Dios como un creador de pactos y un cumplidor de pactos (Isaías 54:10).
2. Pactos entre los hombres. Estos pactos revelan los hechos de compromiso mutuo, como la relación y asegurar la continuidad. Los compañeros intercambian todas sus posesiones. Jonathan y David es un buen ejemplo entre hombre (1 Samuel 18:1-4).
El pacto entre estos personajes nos muestra lo siguiente. Jonatan dio a David:
a. Manto (símbolo de riqueza)
b. Vestiduras (símbolo de todas sus posesiones)
c. Espada (símbolo de fuerza)
d. Cinto (símbolo de la protección que cubre las partes dadoras de vida)
El matrimonio como un pacto.
1. Las Escrituras indican que el matrimonio es un pacto.
a. Malaquías 2:14 “...porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra las cual ha sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto”.
b. Proverbios 2:17 “.la cual abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios.”
c. Sin Dios el matrimonio es sólo un pacto puramente humano. Mateo 19:6 “...lo que Dios juntó” no significa escogido por Dios.
d. Dios espera que honremos los pactos, aunque no sean escogidos por El. Ejemplo Josué 9 y 10. Los israelitas reciben instrucción de destruir a sus enemigos en la tierra prometida, pero los gabaonitas pretenden venir de muy lejos por temor a ser destruidos. Los israelitas no buscan a Dios y hacen un pacto con ellos comprometiéndose a protegerlos y defenderlos en la guerra. Después de muchos años ese pacto es requerido cuando David pregunta a Dios acerca de los tres años de hambre en la tierra. Esto fue por causa que Saúl por haber matado a varios gabaonitas. Para terminar con esta maldición se les permite que maten a la familia de Saúl y entonces termina el hambre
2. Pacto matrimonial.
a. Nos hicimos ciertas promesas el uno al otro el día de nuestro matrimonio. Nos prometimos amarnos, honrarnos, cuidarnos, obediencia, etc.).
b. Nos comprometimos a ciertos términos el día de nuestro matrimonio. En las buenas y en las malas hasta que la muerte nos separe.
c. Como compañeros de pacto, intercambiamos todo lo que antes habíamos tenido por separado. Nuestros cuerpos (1 Corintios 7:4), nuestros salarios, automóviles, mobiliario, casa, herencias, etc. Cuando nos casamos con separación de bienes, esta es una semilla de separación, pongamos cuidado a ello. También compartimos nuestras riquezas y deudas, unimos nuestras fuerzas para protección mutua. El guardar posesiones como “mías” y no “nuestras” puede causar pleito. Muchas veces definimos esto al pronunciar “Mi salario” “tu deuda”. La herencia y regalos pueden ser vistos equivocadamente como pertenencias de uno y no de otro.
A continuación menciono 7 áreas que todo matrimonio debe considerar en su vida y evaluarse. Busque la corrección en el área que se encuentre débil y sobre todo busque ayuda para que su matrimonio sea mejor. Cada una de estas áreas es un tema a desarrollar mas adelante.
1. Perdón
2. Autoridad.
3. Finanzas.
4. Comunicación.
5. Educación de los hijos.
6. Buena relación con la familia del cónyuge.
7. Relaciones sexuales.

